Llueve
y no hago nada porque pare
Llueven en mi cabeza las palabras
Me llueven los momentos vividos
Soy lo que un niño bajo la lluvia:
nada
Resuenan en mi cabeza
los sonidos de aquel eterno atardecer
en que juntos, los dos, preguntábamos
- ¿En verdad me quieres?
Y respondiste:
- Más que un millón de estos atardeceres
Recuerdo hasta el compás
de aquel baile maravilloso
de aquel abrazo interminable
y cómo olvidarme de aquel beso?
apasionado pero cauteloso...
¿Por qué te tuviste que ir?
Por qué aquella lluvia nos empapó de olvido?
Nos apagó los sueños
y aunque siempre te veo,
te siento tan, tan lejos...
Escucho tu voz, siento tu perfume
sé que te pasa lo mismo
Pero no podemos...
tenemos todo en contra...
Yo sé que el amor es fuerte
que aguanta todo,
pero ¡esto!...
no te parece demasiado?
Me decís que no debemos bajar los brazos
Quiero que sepas que lo hago por vos
por mi, por nosotros.
La oportunidad de dejarlo claro
es Ahora:
Jugate, una vez más
jugáte por mí
yo ya me jugué todo
no tengo nada más que perder...
Sólo mi voz, esa que te dice
- Volvamos, te extraño
Ella, la que te dice:
- Quedáte un momento más
compartí otro atardecer conmigo
Otro atardecer interminable
en el banco de esa plaza
Sólo te pido otro atardecer...